Libro de las maravillas del mundo
Libro de las maravillas del mundo El califa mandó entonces reunir a todos los cristianos de su reino, y cuando se hallaron en su presencia les enseñó el Evangelio y les hizo leer el texto. Enterados de ello, les preguntaron si aquello era la verdad. Los cristianos contestaron que ésa era la única verdad. «¿Decís, pues —replicó el califa—, que un cristiano que tiene fe, por las oraciones hechas a su Dios es capaz de juntar dos montañas?». «Esto es» —respondieron los cristianos—. «Os ofrezco una alternativa —dijo el califa—; puesto que sois cristianos, debe de haber entre vosotros quien tenga un poco de fe; de modo que haréis mover esa montaña que veis desde aquí, o si no, os haré morir de mala muerte, pues si no la hacéis mover es que no tenéis fe. De modo que os haré perecer a todos, a menos que no os convirtáis a la ley de Mahoma y así estaréis en la fe verdadera y os salvaréis. Os doy, pues, diez días de tiempo para conseguir esto. Si en tal término no lo habéis hecho, os condenaré a todos a muerte». Dicho esto, calló el califa y despidió a los cristianos.