Los pensamientos son cosas
Los pensamientos son cosas En cierto modo, todos tenemos este problema. Pero también tenemos la capacidad de procesar nuevas ideas, de ensanchar nuestro conocimiento. Siempre estamos a tiempo de empezar a usar nuestra capacidad. Es como desarollar unos músculos más fuertes: cuánto más los usemos, más podremos seguir usándolos. Así, con el paso del tiempo, cuanto más pensemos, más capaces seremos de seguir pensando.
Luego empieza a pensar y sigue pensando más y mejor por el resto de tus días.
La inspiración
El apóstol Juan nos cuenta que Jesús dijo: “Dios es espíritu, y aquellos que lo alaban deben alabarlo en el espíritu y en la verdad”.
Ciertamente es fascinante la concepción de la unión de toda la vida que Jesús proclamó en el éxtasis de su iluminación: “Yo y mi padre somos uno”. Tú eres uno con este Espíritu y no puedes ser separado de Él. Tu palabra es poderosa porque tu palabra es la acción de Dios a través de tu pensamiento.
Di:Ahora clarifico mi visión y purifico mi pensamiento para que se convierta en un espejo que refleje la inspiración directamente desde el lugar secreto que la Mayor Altura ocupa en el centro de mi propio ser.