Los pensamientos son cosas
Los pensamientos son cosas Normalmente, nos reclinamos en el asiento y pasamos horas escuchando las mismas canciones, agotándonos tanto emocional como físicamente, para luego acabar en la consulta del médico. En nueva de cada diez casos, si el médico es sincero nos dirá que puede aliviarnos algunos dolores que nos ha provocado nuestra orgía mental, pero que no puede evitar que éstos se vuelvan a presentar. Si fuéramos conscientes, haríamos con nuestra mente lo mismo que hacemos con el tocadiscos cuando nos pasa algo así. Podemos cambiar el disco.
Hay muchas grabaciones mentales que pueden resultar agradables y beneficiosas, aunque descubrirlas quizás nos lleve algún tiempo. El disco del odio hay que cambiarlo por el del amor; el del miedo, por el de la confianza; el de la ansiedad, por el de la fe, y el de la culpa, por el perdón. Después de un tiempo, nos daremos cuenta de que podemos cambiarlos automáticamente y poner uno más armonioso.
Libres de miedo