Los pensamientos son cosas
Los pensamientos son cosas Los Pensamientos son Cosas Hace mucho tiempo, una definición de la religión rezaba así: “El propósito de la religión es fijar la relación que cada cual ha de tener consigo mismo, con sus vecinos, con el mundo en que vivimos y con nuestro Dios o Creador”.
Es este cuarto punto el que los programas actuales de salud mental parecen pasar por alto inintencionadamente. Pero ¿no es posible que el éxito o fracaso de un programa de salud mental concebido para el individuo, o para toda una sociedad, pueda depender de lo que pensamos de Dios y de nuestra relación con Él? Una y otra vez, hombres y mujeres de ciencia y de religión han señalado que todos nuestros pensamientos y nuestras acciones se derivan de nuestras más íntimas convicciones, así como que es básico para la naturaleza humana desarrollar una actitud religiosa, tanto si ésta resulta constructiva o destructiva para nuestro bienestar.
La relación con el Creador es algo que cada cual debe clarificar por sí mismo de un modo inteligente y emocionalmente sano. Llegados a este punto, cualquier problema que pudiera surgir en las otras áreas de interés de los programas de salud mental se solucionará automáticamente a sí mismo.