Los pensamientos son cosas
Los pensamientos son cosas Pero a menudo lo contrario también es cierto. No se puede decir que las creencias religiosas sean buenas ni malas para las personas, son más bien las reacciones de las personas ante las creencias religiosas las que son buenas o malas. La religión deberÃa proporcionarnos una actitud saludable y alegre frente a la vida. DeberÃa también sentar las bases para una relación sana con nosotros mismos, con los demás humanos y con el Creador. Cuando no nos produce un sentimiento de bienestar, si no que nos inspira temor, aprensión y ansiedad, entonces la religión se convierte en una fuente de estrés, Independientemente de cuáles sean las convicciones religiosas que uno profese, cabe examinarlas con cuidado. ¿Nos aporta alegrÃa y bienestar, o nos corroen la vitalidad? Debemos decidir por nosotros mismos qué creencias satisfacen nuestras necesidades y son buenas para nosotros, y no dejar que sean los otros, o que sea la tradición familiar, quienes la determinen. Cada uno debe vivir su propia vida.
Fundamentalmente, la religión es la experiencia personal Ãntima e intensa entre nosotros y esa Fuerza más grande que nosotros, y el canal de comunicación son nuestros pensamientos.
La comprensión