La fugitiva

La fugitiva

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

«Entonces no pierda demasiado tiempo, señora, pues no tardará en haber acabado de cenar, pero ¿cómo puede interesarle tanto?».

«Es que la Sra. de Villeparisis fue en primeras nupcias la duquesa de Havré, hermosa como un ángel, mala como un demonio, que volvió loco a mi padre, lo arruinó e inmediatamente después lo abandonó. Bueno, pues, aunque se comportara con él como la mujerzuela más baja, fuera la causa de que yo y los míos tuviésemos que vivir humildemente en Combray, ahora que mi padre ya está muerto, mi consuelo es que amara a la mujer más hermosa de su época y, como nunca la he visto, pese a todo será un gusto…».

Llevé a la Sra. Sazerat, trémula de emoción, hasta el restaurante y le mostré a la Sra. de Villeparisis.

Pero, como los ciegos que dirigen los ojos a un punto diferente del que deben, la Sra. Sazerat no centró sus miradas en la mesa en que cenaba la Sra. de Villeparisis y, mientras buscaba en otro punto de la sala, dijo:

«Pero debe de haberse marchado, no la veo donde me dice usted».

Y seguía buscando, persiguiendo la visión detestada, adorada, que vivía en su imaginación desde hacía tanto tiempo.

«No, no, mire, en la segunda mesa».


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker