Los placeres y los dias
Los placeres y los dias Ejército en marcha, niño que sueña, mujer en llanto.
MOZART
Italiana del brazo de un príncipe de Baviera
Cuyos ojos tristes y helados se encantan en su languidez
En sus jardines friolentos abraza contra su pecho
Sus senos madurados en la sombra, donde sorber la luz.
Su tierna alma alemana - un suspiro tan profundo
Prueba por fin la ardiente pereza de ser amada,
Entrega a las manos harto débiles para retenerlo
La radiante esperanza de su cabeza encantada.
Querubín, Don Juan, lejos del olvido que marchita,
De pie en los perfumes tantas flores holló
Que el viento dispersó sin secar sus llantos
De los jardines andaluces a las tumbas toscanas.
En el parque alemán donde nieblan los ocios,
Aún es reino de la Noche, la Italiana.
Su aliento endulza el aire y lo espiritualiza
Y la Flauta encantada gotea con amor,
En la sombra aún cálida de las despedidas de un día hermoso,
Frescor de sorbetes, de besos y el cielo.