Los placeres y los dias

Los placeres y los dias

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

A su vecino buen mozo, Honorio le había hecho de esas diferentes figuras un boceto rápido y tan benevolente que a pesar de sus profundas diferencias, parecían todas similares, la brillante señora de Torreno, la ingeniosa duquesa de D…, la hermosa señora de Lenoir. Había descuidado su único rasgo común o… mejor la misma locura colectiva, la misma epidemia repugnante de que estaban atacados todos, el “snobismo”. Y más aún, de acuerdo a sus naturalezas afectaba formas distintas y había mucha distancia del “snobismo” imaginativo y poético de la señora Lenoir al “snobismo” conquistador de la señora de Torreno, ávida como un funcionario que quiere ocupar los primeros puestos. Y sin embargo, esa mujer terrible era capaz de humanizarse de nuevo. Su vecino acababa de decirle que había admirado a su hijita en el parque Monceau. En seguida había quebrado su indignado silencio. Había experimentado por ese oscuro contador, una simpatía agradecida y pura que quizás no hubiera sido capaz de sentir por un príncipe y ahora charlaban como viejos amigos.






👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker