La vida del Buscon
La vida del Buscon En que cuenta quién es el Buscón
Yo, señora,[1] soy de Segovia. Mi padre se llamó Clemente Pablo, natural del mismo pueblo, ¡Dios le tenga en el cielo! Fue, tal como todos dicen;[2] de oficio barbero, aunque eran tan altos sus pensamientos, que se corría de que le llamasen así,[3] diciendo que él era tundidor de mejillas y sastre de barbas.[4] Dicen que era de muy buena cepa, y, según él bebía, es cosa para creer.
Estuvo casado con Aldonza de San Pedro, hija de Diego de San Juan y nieta de Andrés de San Cristóbal. Sospechábase en el pueblo que no era cristiana vieja,[5] aun viéndola con canas y rota,[6] aunque ella, por los nombres y sobrenombres de sus pasados, quiso esforzar que era decendiente de la gloria.[7] Tuvo muy buen parecer, para letrado;[8] mujer de amigas y cuadrilla, y de pocos enemigos, porque hasta los tres del alma aun no los tuvo por tales;[9] persona de valor y conocida por quien era.[10]
