La vida del Buscon

La vida del Buscon

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Aquí no lo pudo sufrir el sacristán y, levantándose en pie, dijo:

—¡Mas no, sino quitarnos las haciendas! No pase V. Md. adelante, que sobre eso pienso ir al Papa y gastar lo que tengo. Bueno es que yo, que soy eclesiástico, había de padecer ese agravio. Yo probaré que las coplas del poeta clérigo no están sujetas a tal premática y luego quiero irlo a averiguar ante la justicia.[14]

En parte me dio gana de reír, pero, por no detenerme, que se me hacía tarde, le dije:

—Señor, esta premática es hecha por gracia, que no tiene fuerza ni apremia, por estar falta de autoridad.

—¡Pecador de mí! —dijo muy alborotado—; avisara V. Md. y hubiérame ahorrado la mayor pesadumbre del mundo. ¿Sabe V. Md. lo que es hallarse un hombre con ochocientas mil coplas de contado y oír eso?[15] Prosiga V. Md., y Dios le perdone el susto que me dio.

Proseguí diciendo:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker