Politica de Dios y gobierno de Cristo

Politica de Dios y gobierno de Cristo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀
Pues en este capítulo de lo que ha de pedir el rey se valen de este caso en que Cristo pidió a la higuera su fruta, es forzoso declararle, y quitarles con esto el rebozo de su malicia. Señor, Cristo pidió a la higuera el fruto que no tenía ni podía entonces tener: maldíjola, y secose. Viéronla a la vuelta los apóstoles seca; y apiadados de la higuera por constarles de su inocencia (llamémosla así), compadecidos de su castigo y deseosos de saber la causa que no alcanzaban, «preguntaron admirados: ¿Cómo se secó luego?». Esto se lee en San Mateo, cap. 21; San Marcos, cap. 11. «Y como a la mañana pasasen, vieron seca de raíz la higuera; y acordándose Pedro, dijo: Maestro, ves que se ha secado la higuera que maldijiste». Débese reparar que si Cristo pidió lo que no tenía, fue a un árbol, no a un hombre; y que siendo Cristo quien la pidió el fruto y el que la maldijo porque no le dio, el ver los apóstoles que no daba lo que no tenía, los obligó a admirarse de que la comprendiese la maldición y de que se hubiese secado, y a preguntar a Cristo por qué y la causa. De manera que aun en una higuera hizo admiración a San Pedro que fuese castigada porque no dio, pidiéndosele Cristo, el fruto que no tenía. Descabalado queda el texto para los que osaren valerse de su aplicación. Empero la respuesta del Hijo de Dios se le quitará totalmente de los ojos. «Díjoles Jesús: De verdad os digo, si tuviéredes fe y no dudáredes, no sólo haréis esto con la higuera, sino si a este monte dijéredes: Levántate y arrójate en la mar, lo hará». Señor, la higuera como higuera sentencia tenía en su favor para no secarse y que las hojas no se le cayesen, en el Psalm. 1 125 : «Y será como el árbol que está plantado junto a las corrientes de las aguas, que dará su fruto en su tiempo, y sus hojas no se caerán». Luego en favor de las hojas y verdor de esta higuera habla literalmente en semejanza del justo David, pues sólo estaba obligada a dar su fruto en su tiempo; y cuando se lo pidió Cristo, no lo era. Los santos dicen que en esta higuera castigó Cristo la dureza e incredulidad de la sinagoga. Así San Cirilo Jerosolimitano, Cateches. 13; y pruébalo San Pedro Crisólogo, en el serm. 106, de la higuera que no llevaba fruto. Luc. 13. «Tenía uno en su viña plantada una higuera, y vino a buscar el fruto, y no le halló; y dijo al cultor de la viña: Ves que ha tres años que vengo a coger fruto de esta higuera, y no le hallo: córtala: ¿para qué ocupa la tierra? Mas él respondiéndole, dijo: Señor, déjala este año hasta que yo la cave al rededor y la estercole, y podrá ser lleve el fruto; si no, después la cortarás». Dice el santo Palabra de oro: Merito ergo a Domino sinagoga arbori fici comparatur. Con razón es comparada por el Señor la sinagoga a la higuera. Y más adelante: «La sinagoga es higuera; el poseedor del árbol, Cristo; la viña en que se dijo estaba plantado este árbol, el pueblo israelítico». Más adelante: «Vino Cristo, y en la sinagoga no halló fruto alguno, porque toda estaba asombrada con los engaños de la perfidia».


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker