Politica de Dios y gobierno de Cristo

Politica de Dios y gobierno de Cristo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀
Tocó la pobre mujer la vestidura de Cristo. El llegar a los reyes y a su ropa basta a hacer dichosos y bienaventurados. Volvió Cristo, yendo en medio de gran concurso de gentes que le llevaban en peso, y con novedad dijo: ¿Quién me tocó? Dice el texto que los que le brumaban dijeron que ellos no eran. Esta respuesta siempre la oigo; y aquellos que aprietan a los reyes y los ponen en aprieto, dicen que no tocan a ellos. San Pedro, que no sufría desenvolturas, los desmintió, y respondió a Cristo: Maestro, estante apretando tantos hombres, que no hay alguno que no te toque y te moleste, y preguntas, ¿quién me tocó? Desmintió el buen ministro a aquellos que le seguían con ruido y alboroto, y decían que no le tocaban. Alguno me tocó, dijo Cristo, que yo he sentido salir virtud de mí. ¡Oh buen Rey, que sientes que te toquen en el pelo de la ropa (como dicen)! Y así fue. Ha de ser sensitiva la majestad aun en los vestidos. Nadie le ha de tocar, que no lo sienta, que no sepa que le toca, que no dé a entender que lo sabe. No ha de ser lícito tomar nadie del rey cosa que él no lo sepa ni lo sienta. ¿Qué será que haya quien tome de él para echar a mal, sin que lo eche de ver el rey, y lo diga? Quiere Cristo que sane la mujer, y que le toque; sintió que había salido virtud de él; sabía quién era la que le había tocado, y lo preguntó para desarrebozar la hipocresía de los que, apretándole más, dijeron que no le tocaban; para que San Pedro y los que con él estaban (que habían de suceder en este cuidado a Cristo, cada uno en su provincia, y Pedro en toda la Iglesia), abriesen los ojos, y conociesen cuánto cuidado es menester tener con los que acompañan, aprietan y tocan a los reyes; y que los monarcas de todo han de hacer caso, y con todo han de tener cuenta.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker