Klosterheim o La Mascara
Klosterheim o La Mascara Sin embargo, todavía había algo capaz de incrementar el miedo de los ciudadanos y empujarles hacia el desorden. Hasta ahora nada indicaba que se hubiera producido alguna violencia sangrienta durante los misteriosos encuentros entre La Máscara y sus víctimas. Pero, últimamente, en las casas y dependencias de la Universidad de las que habían desaparecido sus ocupantes, se habían encontrado restos de sangre o de terribles luchas. A veces, aparecían abundantes cabellos esparcidos por el suelo, otras, fragmentos de ropas o astillas de armas. Todo indicaba que, a medida que avanzaba el misterioso agente, se incrementaba la intensidad de las pasiones por ambas partes: determinación y maldad asesina, de un lado, y furiosa resistencia del otro.
Al fin, el pánico del pueblo recibió la última constatación que ponía fin a sus dudas sobre las causas que motivaban las incursiones de La Máscara, al aparecer una nota en una casa, en la que la sangre era tan abundante que hacía temer por alguna vida, redactada en los siguientes términos:
«De este modo castigo la resistencia. Clemencia para la sumisión incondicional, pero, a partir de ahora, muerte a los obstinados. La Máscara».