Klosterheim o La Mascara
Klosterheim o La Mascara ¿Qué se podía hacer? Algunos sugirieron enviar una súplica dirigida a La Máscara, para aplacar su cólera. Pero, aunque hubiese tenido cierta posibilidad de éxito, parecía un acto de degradación demasiado humillante confesar que, en la lucha contra un solo hombre (pues ninguno más había aparecido declaradamente en escena), se encontraban derrotados y a su merced. Un segundo grupo propuso un pacto. Si fuera posible conocer los objetivos finales de La Máscara, pedían admitir sus demandas a cambio de la seguridad de la ciudad y la inmunidad contra futuras agresiones. Era verdad que nadie sabía dónde encontrarla: se hallaba oculta y era inaccesible; pero todos sabían cómo comunicarse con ella. Estaba entre ellos, en su mismo centro, y cualquier cosa que le manifestasen en una nota pública, llegaría rápidamente a sus ojos.
Tras alguna deliberación, escribieron una nota dirigida a La Máscara, y la expusieron a las puertas de la Universidad. En ella le pedían la revelación de sus propósitos y el precio que pedía por renunciar a ellos. Al día siguiente, en el mismo lugar, apareció la respuesta, indicando la intención de La Máscara de revelar sus motivos con una extensa explicación en el momento adecuado, pero, mientras tanto…
«Más sangre debe verterse en Klosterheim».