Klosterheim o La Mascara
Klosterheim o La Mascara Sin embargo, el Landgrave no perdió su presencia de ánimo y, en medio de su confusión, al ver las vestimentas de aquella misteriosa figura y las armas y avÃos militares que llevaba, sus pensamientos se detuvieron en los medios terrenales para herir que aquella aparición marcial llevaba encima. El Landgrave estaba desarmado; ni siquiera tenÃa un arma a su alcance, ni podÃa, en su actual situación, pedir rápidamente ayuda. Con estos pensamientos cruzando rápidamente por su cabeza, y consciente de que, al margen de su naturaleza y poderes, el ser que tenÃa ahora ante sà era un temible adversario, el Landgrave no pudo evitar sentirse aliviado de parte de sus temores cuando vio que La Máscara giraba bruscamente hacia una puerta que se abrÃa en el centro de la estancia y que conducÃa a una galerÃa de cuadros situada en ángulo recto con la estancia en la que se encontraba.