Klosterheim o La Mascara
Klosterheim o La Mascara Sin embargo, La Máscara ya habÃa abandonado la galerÃa por un corredor que, tras doblar una sola esquina, terminaba en las dependencias privadas del senescal. Pensando que su desconocimiento del edificio le estaba llevando hacia una captura segura, el Landgrave la persiguió más despacio. El corredor estaba poco iluminado y todas las imágenes flotaban en una nebulosa oscuridad. Al doblar la esquina, al Landgrave le pareció que La Máscara estaba a punto de entrar en la estancia del senescal. No se habÃa escuchado el ruido de ninguna puerta, pero estaba seguro de que habÃa visto la orgullosa figura de La Máscara deslizarse en el interior de aquella estancia. De nuevo aceleró el paso. En el interior ardÃa una luz y la puerta estaba entreabierta. El prÃncipe la abrió silenciosamente y entró con la completa seguridad de que al fin alcanzarÃa allà al objeto de su persecución.