Klosterheim o La Mascara
Klosterheim o La Mascara Otras debatÃan si La Máscara serÃa un hombre joven o viejo, y algunas solteronas discutÃan si serÃa un caballero soltero o tendrÃa esposa y familia. Estas discusiones y similares aumentaban en vivacidad y encendÃan cada vez más la agudeza de las réplicas. Entonces, bruscamente, con el efecto de un toque de difuntos sobre sus risas, empezó a circular el rumor de que habÃa una máscara más en la reunión. Adorni habÃa colocado varios vigilantes en distintas galerÃas con la orden de anotar con precisión el disfraz de toda persona invitada, de vigilar los movimientos de cualquiera que infundiese la menor sospecha ya fuera por mantenerse apartado del resto o por alguna otra conducta extraña, y, sobre todo, con el encargo de contar el número total de los reunidos. Esta última instrucción era más fácil de cumplir de lo que parece a primera vista. En aquellos dÃas los bailes húngaros requerÃan que cierto número de parejas ejecutasen los movimientos de un figura, y eran por sà mismos un registro suficiente de la cantidad exacta de personas que los realizaban, y como estos bailes duraban bastante tiempo, una vez hecho el cálculo, sólo quedaba contar a los que se hallaban ocupados en otros menesteres. Este último recuento, al ser mucho más pequeño, se hizo pronto, y los informes de varios observadores diferentes coincidÃan en la cifra de mil doscientas una personas, teniendo en cuenta a todos los miembros conocidos del séquito del Landgrave que iban desenmascarados.