Klosterheim o La Mascara
Klosterheim o La Mascara Dicho esto, avanzó uno o dos pasos y acercó al prÃncipe al poderoso resplandor de la lámpara que colgaba junto al arco de la entrada interior del palacio. Ambos se hallaban ahora de espaldas a los espectadores. Pero, para ocultarse aún mejor de los que estaban a su izquierda, cuya posición avanzada les permitÃa una visión oblicua, La Máscara levantó bruscamente con la mano izquierda una especie de capa española que colgaba de sus hombros, a modo de pantalla lateral. Luego, hasta donde la compañÃa que quedaba a sus espaldas podÃa adivinar sus movimientos, abrió y alzó la mascara que ocultaba su misterioso rostro con la mano derecha y gritó con voz que se escuchó claramente en el último rincón del vasto salón:
—¡Landgrave! ¡Por crÃmenes aún no desvelados, os convoco en veinte dÃas ante un tribunal cuyo único escudo es la inocencia! —Y en ese momento volvió su rostro hacia el prÃncipe.