Klosterheim o La Mascara
Klosterheim o La Mascara Y, diciendo esto, le disparó, e inmediatamente después lo hizo su compañero. No se podía saber si el fugitivo estaba herido, pues se tiró al agua, y tras unos instantes, le oyeron salir por la orilla opuesta. Sus perseguidores no parecían estar dispuestos a saltar tras él, pues se dividieron; cada uno se fue por una orilla del estanque y pronto se les pudo escuchar animándose y orientándose mutuamente en la oscuridad.
Paulina, confundida y agitada, impaciente ante todo por examinar sus cartas, aprovechó que el camino estaba libre y huyó temblorosa hacia el convento.