Klosterheim o La Mascara
Klosterheim o La Mascara Uno de los documentos, el más importante, era una larga carta confidencial del emperador dirigida al consejo de la ciudad y a los priores de los conventos de Klosterheim. ContenÃa un breve resumen de los acontecimientos más destacados en la vida de su amante, desde su infancia, en la que una terrible tragedia familiar le habÃa puesto bajo la protección del emperador, hasta su situación actual, en la que su propia espada y destacadas virtudes le habÃan llevado a alcanzar renombre y un elevado rango militar en el servicio imperial. El emperador no indicaba si los detalles de la tragedia eran ya conocidos por los destinatarios o si se revelarÃan en documentos adjuntos. Pero prodigaba toda clase de alabanzas hacia Maximiliano, con tal generosidad que arrancó lágrimas de alegrÃa a la solitaria joven, que se hallaba sentada, a medianoche, ojeando estos testimonios de los méritos de su amante. Tema tan entrañable para ella no podÃa resultarle jamás inoportuno y nunca habÃa pensado en él con tanto cariño como ahora, cuando tanto necesitaba de su brazo protector. Sin embargo, era evidente que el emperador debÃa tener algún motivo especial para extenderse en el tema de su favor hacia Maximiliano. Sintió cierta curiosidad por saber qué relación existÃa entre ambos y Klosterheim. Y, al ojear atentamente los demás documentos, encontró uno, al que se referÃa explÃcitamente el emperador, que hacÃa ciertas revelaciones sobre las tempranas desgracias de su amante. Su lectura llenaba a Paulina de horror y asombro, al tiempo que explicaba las naturales pretensiones de Maximiliano, dado su nacimiento y origen, y el esplendor de las distinciones que se habÃa ganado. De ese modo, aquél que vivÃa en su imaginación como modelo de héroe quedaba coronado con los únicos laureles que deseaba para sÃ: el afecto que despiertan las desgracias no merecidas, y el esplendor de un ilustre origen.