Klosterheim o La Mascara
Klosterheim o La Mascara Poco después, sin embargo, divisaron a dos de su grupo en el camino, cerca de las puertas de Waldenhausen. VenÃan acompañados por varios vigÃas del puesto de avanzada, y, al ser preguntados, exclamaron inmediatamente:
—¡Amigos! ¡Y de Klosterheim!
El que hablaba era un joven caballero, magnÃfico en su persona, vestido y estilo de sus aderezos. Iba montado de forma soberbia y llevaba las condecoraciones de comandante general del servicio imperial, por lo que casi no fueron necesarias las explicaciones que dio para exculparse de la sospecha de ser un jefe de salteadores a las órdenes de Holkerstein. Por fortuna, en unos tiempos en que los oficiales más distinguidos solÃan guardar poca fidelidad a sus deberes, o pasaban de servicio en servicio con una ligereza que justificaba las sospechas de todos los que no gozaban de la atención pública, sucedÃa también que el oficial de guardia habÃa conocido en persona al caballero y podÃa dar fe del favor que disfrutaba en la corte imperial. Por tanto, tras una breve explicación, se le dio la bienvenida al campamento. El oficial de guardia partió para recibir con honor a los generosos voluntarios del puesto.