Klosterheim o La Mascara

Klosterheim o La Mascara

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Maximiliano buscó a su alrededor el motivo del miedo, pero en vano. En realidad era él mismo, ligado a algún recuerdo demasiado pavoroso, ahora repentinamente despertado, lo que había alterado los nervios de aquel hombre. La brillante luz de un gran candelabro que colgaba en la escalera iluminaba el rostro de Maximiliano intensamente, y la excitación del momento lo favorecía con toda la fuerza de su expresión. Postrado en el suelo, y abandonando su daga sin intentar recuperarla, el hombre miró, como si estuviera fascinado por una serpiente, al joven que tenía ante sí. Bruscamente recuperó la voz y, con un agudo grito de terror, exclamó:

—¡Salvadme, salvadme, Virgen bendita! ¡Príncipe, noble príncipe, perdonadme! ¿La tumba ya no retiene a sus moradores? ¡Jesús, María! ¿Quién lo hubiese creído?

—¡Escucha, bribón! —interrumpió Maximiliano—. ¿De qué príncipe habláis? ¿Con quién me confundís? ¡Decid la verdad, y no abuséis de mi paciencia!

—¡Ah! ¡Y su misma voz también! ¡Y aquí mismo! ¡Dios es justo! ¡Pero tú, buen patrón San Hermenegildo, líbrame del vengador!

—¡Estáis delirando, hombre! Levantaos y contestad a lo que voy a preguntaros. Decid la verdad y conservaréis la vida. ¿De quién es el oro que ha armado vuestro brazo contra quien no os ha hecho mal ni a vos ni a los vuestros?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker