Cuentos de amor de locura y de muerte
Cuentos de amor de locura y de muerte Este artefacto consistÃa en un pipa que yo habÃa fabricado con un trozo de caña, por depósito; una varilla de cortina, por boquilla; y por cemento, masilla de un vidrio recién colocado. La pipa era perfecta: grande, liviana y de varios colores.
En nuestra madriguera del cañaveral cargámosla MarÃa y yo con religiosa y firme unción. Cinco cigarrillos dejaron su tabaco adentro, y sentándonos entonces con las rodillas altas encendà la pipa y aspiré. MarÃa, que devoraba mi acto con los ojos, notó que los mÃos se cubrÃan de lágrimas: jamás se ha visto ni verá cosa más abominable. DeglutÃ, sin embargo, valerosamente la nauseosa saliva.
–¿Rico? –me preguntó MarÃa ansiosa, tendiendo la mano.
–Rico –le contesté pasándole la horrible máquina.
MarÃa chupó, y con más fuerza aún. Yo, que la observaba atentamente, noté a mi vez sus lágrimas y el movimiento simultáneo de labios, lengua y garganta, rechazando aquello. Su valor fue mayor que el mÃo.
–Es rico –dijo con los ojos llorosos y haciendo casi un puchero. Y se llevó heroicamente otra vez a la boca la varilla de bronce.