Cuentos de amor de locura y de muerte
Cuentos de amor de locura y de muerte –¿Qué, señora? ¿Aguilas que se lleven a la tripulación?
Todos se rieron, y la joven hizo lo mismo, un poco cortada.
Felizmente un pasajero sabía algo de eso. Lo miramos curiosamente. Durante el viaje había sido un excelente compañero, admirando por su cuenta y riesgo, y hablando poco.
–¡Ah! ¡Si nos contara, señor! –suplicó la joven de las águilas.