El Salvaje

El Salvaje

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

»No tuve entonces más que esperar el momento. En la playa, bajo el cielo abierto en fisuras fulgurantes, el dinosaurio trotaba y hacía bailar el cuello buscándome. Y al verme de nuevo corría a lanzarse al agua.

»En un instante cargué sobre la palanca mi peso y el odio de diez millones de años de vida aterrorizada, y el inmenso peñasco cayó, cayó sobre la cabeza del monstruo, y ambos se hundieron en veinte brazos de agua.

»Lo que salió después fue el dinosaurio; pero la cabeza estaba achatada, y abría la boca para gritar, como la primera vez que lo vi, pero ahora gritaba… Algo horrible. Nadaba al azar porque estaba ciego, sacudiendo a todos lados el cuello, sobre el río blanco de lluvia. Dos o tres veces desapareció, alzando desesperado su cabeza ciega. Y se hundió al fin para siempre, y la lluvia alisó enseguida el agua.

»Pero allá arriba yo rondaba aún en cuatro patas. Poco a poco me convencí de que no tenía ya nada que temer, y descendí cabeza abajo por la rajadura central.

El hombre se detuvo otra vez.

—¿Y después? —dije.

—¿Después? Nada más. Un día me hallé de nuevo en esta casa, como ahora… El agua ha parado —concluyó—. En esta época no se sostiene.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker