Historia de un amor turbio
Historia de un amor turbio —¡Cuánto la he querido! —se decĂa, esforzándose en vano por conmoverse. Recordaba las circunstancias en que se habĂa sentido más feliz; se veĂa a sĂ mismo, la veĂa a ella, veĂa su boca, su expresiĂłn… Pero todo esto con excesiva prolijidad, esforzándose más en recordar la escena que sus sensaciones, como quien trata de fijarse bien en una cosa para contarla despuĂ©s a un amigo.
Caminaba siempre, pensando en ella, cuando se le ocurriĂł de pronto ir a verla.
ÂżPor quĂ© no? Aunque despuĂ©s del rompimiento no habĂa vuelto más a casa de EglĂ©, aquĂ©l habĂa sido provocado por causas tan particulares de ellos dos, que no hallĂł inconveniencia en hacerlo. SintiĂł sobre todo viva curiosidad de ver quĂ© emociĂłn serĂa la suya cuando se miraran en plenos ojos… Y de nuevo evocaba la mirada de amor de EglĂ©, detenĂala largo rato ante la suya, tratando inĂştilmente de revivir su dicha de aquellos momentos. SabĂa por Juárez que vivĂan en San Fernando; costarĂale poco averiguar dĂłnde.