Más alla
Más alla Hay algo, pues, superior a la Muerte y al Deber. A dos pasos de nosotros, ahora, los amantes están estrechados. Nunca se separarán. Él sofocó su amor impuro, fue vencido temporalmente cuando iba a esconderse en una butaca, y regresó por fin triunfal a su hogar austero. Ahora está a su lado, en el diván.
Ella sonrÃe de dicha casi carnal, pura como su muerte. Nada debe ya al destino y descansa feliz. Su vida está cumplida.