Más alla
Más alla —Es un libro suyo. Vea la fecha: 1924.
—¿Pero de qué trata?
Mi amigo no pudo menos de sonreÃrse al oÃr esta pregunta de labios del propio autor estupefacto.
—No cabe su contenido en ninguna definición. Supóngase algo como filosofÃa de la humanidad… Ensayos de filosofÃa emersoniana, maeterlinckiana… ¡qué sé yo! Lo cierto es que su obra es simplemente genial. ¿Lo oye, amigo? De un hombre de genio. Lástima que usted no recuerde nada, para darse cuenta de la resonancia que tuvo su libro.
—¡Pero yo no puedo haber escrito esto! —exclamé en el colmo de la inquietud—. ¡Yo no entiendo una palabra de escribir! ¡Y filosofÃa, tan luego!