El arte de no amargarse la vida
El arte de no amargarse la vida Romper con la terribilitis es un paso esencial hacia la paz mental. Cuando se deja de exagerar los problemas, se recupera la capacidad de disfrutar la vida sin miedo. Se aprende a afrontar los desafÃos con mayor tranquilidad y a aceptar que, aunque la vida no siempre es fácil, casi siempre es mucho menos dramática de lo que parece.
El sufrimiento emocional surge, en gran parte, de las exigencias rÃgidas que las personas se imponen a sà mismas y a los demás. Debo triunfar en mi trabajo, Los demás tienen que tratarme bien, Mi vida tiene que salir como yo quiero. Estas creencias generan frustración y ansiedad porque convierten deseos en necesidades absolutas. Cuando algo no sucede como se espera, la reacción es de rabia, tristeza o desesperación.
La clave para una vida más serena es reemplazar las exigencias por preferencias. En lugar de decir Debo tener éxito, se puede pensar Me gustarÃa triunfar, pero si no ocurre, seguiré adelante. En lugar de Las personas deben tratarme con respeto, es más útil decir Prefiero que me respeten, pero si alguien no lo hace, no es el fin del mundo. Este cambio en la forma de pensar reduce el impacto de los eventos negativos y permite afrontar la vida con mayor flexibilidad.
