Ciencia Indo-Yogui de la respiracion
Ciencia Indo-Yogui de la respiracion Entre los salvajes, las madres proceden naturalmente en ese asunto, porque evidentemente las guía el instinto.
Por intuición parecen reconocer que las fosas nasales son las vías a propósito para conducir el aire a los pulmones, y acostumbran a sus hijos a que cierren los labios y respiren por la nariz inclinándoles la cabeza hacia adelante, cuando duermen.
Las madres civilizadas harían un gran bien a la humanidad si adoptaran el mismo sistema.
Muchas enfermedades contagiosas se contraen a causa de la repugnante costumbre de respirar por la boca, y numerosos casos de resfríos y afecciones catarrales reconocen el mismo origen.
Hay personas que por salvar las apariencias mantienen la boca cerrada durante el día, pero persisten en respirar por la boca durante la noche, y de esta manera se acarrean enfermedades.
Cuidadosos experimentos científicos efectuados con soldados y marineros, demostraron que quienes acostumbran a dormir con la boca abierta están más sujetos a contraer enfermedades contagiosas que los acostumbrados a respirar debidamente por la nariz.
Se refiere un caso en el que la viruela tomó carácter epidémico a bordo de un buque de guerra y las defunciones ocurrieron en marineros que respiraban por la boca.