La vida después de la muerte
La vida después de la muerte Las mencionamos aquí tan sólo para decir que también ellas han de pasar por el segundo sueño antes de seguir adelante.
En tal caso se desprenden durante el sueño de todos los residuos de los deseos personales y renuncian al fruto de toda acción para emanciparse de la rueda de muertes y nacimientos.
Tales almas ya no vuelven a la tierra, a no ser que voluntariamente asuman la función de guías e instructores de la evolucionante humanidad.
Tomaron forma humana en diversas épocas de la historia del mundo y vivieron entre los hombres, pero siempre fueron mucho más que hombres excepto en la apariencia, porque ya habían trascendido la humana evolución.
Hay planos de existencia mucho más altos que el astral. Bienaventurada el alma que al despertar del segundo sueño se halla en el aun más bajo nivel de aquellos planos superiores.
Hasta el más docto sabio inclina reverente la cabeza a la mención de tan excelsas cumbres de espiritual existencia que exceden a cuanto el hombre sea capaz de imaginar.