La vida después de la muerte
La vida después de la muerte Desde luego que esta prueba es muy diferente de la que requieren objetos de materia física; pero ¿qué importa?
La verdad buscada pertenece a la interna vida espiritual y no a la externa física, y así por dentro y no por fuera se ha de buscar al alma.
La mente concreta sólo puede relacionarse con objetos físicamente materiales; la mente superior, subjetiva o intuicional, se relaciona con objetos psíquicos y espirituales.
La mente concreta se relaciona con el cuerpo y la intuitiva con el alma de las cosas. Por lo mismo, hemos de buscar el conocimiento respectivo en la región apropiada de nuestro ser.
Dejad que el alma hable por sí misma y escucharéis su sonoro, armónico, vigoroso y esplendente canto, que dice: «No hay muerte, no hay muerte, no hay muerte. No hay más que vida, y esta vida es ETERNA.» Tal es el canto del alma. Escuchadlo en el silencio, porque únicamente así podrán llegar a vuestro oído sus vibraciones.
Es el canto de Vida negador de la muerte. No hay muerte. Sólo hay eterna, sempiterna vida.