La vida después de la muerte
La vida después de la muerte Desde luego, se conocen casos en que el intensísimo deseo del individuo lo capacitó para proyectar su forma astral ante alguien por allí cercano, inmediatamente después de la muerte, aunque estos casos son todavía muchos más raros.
Casi siempre el fenómeno es consecuencia de la transmisión de un pensamiento tan vigoroso, que la persona a quien va dirigido ve la forma o imagen astral del moribundo cuya alma está sin embargo todavía en el cuerpo.
También en muchos casos el moribundo cree tener a su lado a los seres queridos que le precedieron en la muerte física, aunque esto no significa que hayan de estar allí realmente, pues conviene advertir que en el plano astral se anulan las distancias, y es posible que dos entidades se relacionen sin interposición de espacio, es decir, que aunque dos almas no estén una junto a otra, pueden relacionarse con la mente y el espíritu como si efectivamente lo estuvieran.
Muy difícil le es comprender esto a quien todavía vive en cuerpo físico, porque en el mundo material rigen las leyes del espacio.
La telepatía nos da la clave de los fenómenos astrales. Dos personas vivientes en cuerpo físico pueden comunicarse mentalmente aunque estén una de otra a millares de kilómetros de distancia o en uno y otro extremo del mundo.