La vida después de la muerte
La vida después de la muerte Hay otra fase de esta particular etapa del progreso del alma, y también transcribiremos algo de lo que ya en otras obras expusimos sobre ello, a saber:
«Únicamente cae en tranquilo y descansado sueño (si no la perturban) el alma de quien muere de muerte natural; pero los que mueren de súbito por cualquier accidente, se encuentran durante algún tiempo del todo despiertos y en plena posesión de sus facultades intelectuales.
»Muchos no se dan cuenta de que han muerto y no aciertan a explicarse lo que les sucede, aunque a veces están conscientes por algún tiempo de la vida terrena y ven y oyen con sus sentidos astrales cuanto ocurre a su alrededor.
»No advierten que han dejado el cuerpo físico y están por ello perplejos. Muy adversa sería su suerte hasta que el sueño los rindiera, a no intervenir los protectores o auxiliadores invisibles, las benditas almas que se hallan en estados superiores de existencia, las cuales los informan de su verdadera situación, los consuelan y aconsejan y generalmente los cuidan hasta que se duermen como fatigado chiquillo al llegar la noche.
»Los protectores o auxiliadores invisibles nunca faltan a su deber y auxilian a todo el que pasa repentinamente a la otra vida, haya sido “bueno” o “malo” en la tierra, porque saben que todo hombre es hijo de Dios y su hermano espiritual.