La vida después de la muerte
La vida después de la muerte El despertar del alma
Mucha diferencia hay entre las almas respecto al tiempo que necesitan estar sumidas en sueño para proseguir su evolución.
Algunas duermen corto tiempo, mientras que las hay muy evolucionadas que requieren más largo sueño.
También en esto se advierte notable analogía con la gestación y nacimiento en el mundo físico. Así vemos que es corto el período de gestación de los animales de corta vida, y largo en los de larga.
El elefante está en gestación de veinte a veintiún meses; el hombre, nueve; el conejo, uno; el cobayo, tres semanas, de suerte que la gestación de cada especie se halla relacionada con la duración natural de su vida.
De la propia suerte, el período de gestación o sueño del alma en el mundo astral varía según el tiempo que ha de vivir en dicho mundo.
Sin embargo, aparente excepción de esta regla nos ofrecen las almas de adelantadísima evolución espiritual, con alto poder y conocimiento, que por esta circunstancia son capaces de dominar el proceso natural en vez de sujetarse a su ley.