La vida después de la muerte
La vida después de la muerte La diferencia en la duración del sueño proviene de que, mientras duerme, desecha el alma las escorias de su naturaleza mental y emocional, y se va poco a poco desprendiendo del cuerpo astral, de modo que no despierta hasta alcanzar el mayor grado de desenvolvimiento para ella posible.
El alma poco evolucionada no tiene gran cosa que desechar y muy luego despierta en el nivel adecuado a su condición. Por el contrario, el alma muy evolucionada ha de ir desechando capa tras capa de su personalidad antes de despertar en el plano correspondiente a su alto grado de evolución.
Al decir que el alma desecha o se desprende de su lastre terreno significamos que se dispone a desecharlo, porque el proceso efectivo de desecho o desprendimiento del lastre terreno comienza inmediatamente después del despertar, según muy pronto veremos.
Cuando el alma siente el impulso de reanudar la vida, se despereza lenta y lánguidamente, como hace el hombre terrenal al despertar de un largo y profundo sueño.
Entonces, a manera de mariposa que surge de su crisálida, se desprende el alma del cuerpo astral y en rápida sucesión desecha los elementos inferiores de su humana naturaleza.
Este proceso es muy corto y se efectúa mientras el alma va recobrando lentamente su conciencia.