Sistema hindu yogui de la cura por el agua
Sistema hindu yogui de la cura por el agua Por lo tanto, no les parecía necesario a los antiguos hidroterapeutas más que medio litro de agua para despegar las heces endurecidas que suponían detenidas en recto.
El recto y el asa sigmoidea pueden ser irrigados perfectamente por la inyección de medio a un litro de agua caliente, y cuya capacidad es la misma aproximadamente que la de la porción de intestino grueso comprendida entre el ano y un poco más arriba del asa sigmoidea.
Dudaban los primitivos hidroterapeutas de si el agua podría alcanzar este punto a menos de inyectarla con fuerte presión, y de todos modos no creían conveniente administrarla con la presión que a su juicio era necesaria para que llegase a dicho lugar del intestino, pues se imaginaban que la aglomeración de heces se limitaba a las porciones intestinales adonde llegaba el agua procedente de la jeringa o del irrigador.
Tiene por objeto la enema común limpiar la porción de intestino grueso denominado recto.
Se inyecta algo así como, medio litro de agua, que no tarda en evacuarse arrastrando las materias fecales acumuladas en el recto.
La irrigación intestinal tiene por finalidad inyectar gradualmente el agua, de manera que vaya ocupando todas las porciones del intestino grueso y se detenga en ellas el tiempo necesario para ablandar y diluir las heces incrustadas en las paredes del colon.