Alas De Hierro (Empíreo 2)
Alas De Hierro (Empíreo 2) Aretia ha sido invisible durante años, oculta de los ojos de la reina y de sus generales. Pero los venin la encontraron. Y si la encontraron, significa que su refugio no es tan impenetrable como creían.
—No estamos seguros de nada hasta que tengamos pruebas —dictamina Brennan con un tono que no deja lugar a discusiones.
Pero Violet sabe que la guerra no espera a las pruebas.
Así que, cuando la noche cae, ella y Xaden salen en busca de respuestas. Su misión los lleva a un puesto de avanzada abandonado, donde encuentran rastros de magia oscura, símbolos escritos en una lengua que quema los ojos al leerla.
—Esto no es solo venin —murmura Xaden, la mandíbula tensa—. Alguien está trabajando con ellos.
Y entonces lo escuchan.
Un susurro que no proviene de ningún lado, pero que llena el aire, como si la misma noche estuviera hablando.
—Corre, pequeña jinete…
El ataque es inmediato. Sombras se desprenden de la nada, venin emergiendo de los rincones oscuros como depredadores en la caza. La pelea es feroz, rápida, mortal. Pero hay algo peor que los venin en esta emboscada. Algo con ojos tan rojos como la sangre.