Alas De Hierro (EmpĂreo 2)
Alas De Hierro (EmpĂreo 2) Xaden la ve luchar contra su propio pánico.
—Tenemos que llegar a los demás —dice Ă©l, su voz cortante por la urgencia—. Si nos quedamos aquĂ, nos matarán.
Violet aprieta los dientes, sintiendo el ardor de sus heridas, el vacĂo de la pĂ©rdida aĂşn fresco en su pecho. Pero Xaden tiene razĂłn. Pelear ahora es suicidio. La rebeliĂłn necesita reagruparse.
AsĂ que vuelan.
Atraviesan el cielo nocturno, dejando atrás la masacre, con los corazones latiendo como tambores de guerra. Cuando finalmente aterrizan en un refugio seguro, el peso de todo lo que han perdido cae sobre ellos como una losa.
Nadie dice nada.
Porque no hay palabras para esto.
Horas después, cuando el sol comienza a asomarse en el horizonte, Violet se encuentra a solas con Xaden. Él la observa con una intensidad que la hace sentir desnuda, vulnerable. Pero no retrocede.
—Lo siento —susurra él finalmente.
Violet deja escapar un suspiro, mirando el amanecer.
—No hay tiempo para disculpas —responde con voz cansada—. Solo para decidir qué vamos a hacer ahora.