Alas de ónix (EmpÃreo 3)
Alas de ónix (EmpÃreo 3) —No, no lo estás. —Violet lo sostuvo con fuerza, sintiendo cómo el peso de lo que acababa de hacer se asentaba sobre ambos.
La batalla habÃa terminado, pero las cicatrices que habÃa dejado no desaparecerÃan fácilmente.
La nieve caÃa con lentitud, cubriendo las cicatrices del campo de batalla como si intentara borrar lo que allà habÃa sucedido. Pero para Violet, nada podrÃa borrar lo que habÃa visto. Xaden estaba a su lado, su cuerpo tenso y su respiración pesada. No habÃa dicho una palabra desde que usó el fragmento de ónix para destruir al venin colosal. Sin embargo, el silencio entre ellos hablaba más que cualquier grito.
—No puedes seguir haciendo esto. —La voz de Violet rompió el aire helado, cargada de una mezcla de furia y preocupación.
Xaden giró la cabeza hacia ella, su mirada oscura e impenetrable.
—¿Crees que querÃa hacerlo? —Su voz era baja, pero en ella habÃa un filo que la hizo retroceder un paso—. Crees que no entiendo lo que significa, pero no tenÃamos otra opción.
—Siempre hay otra opción —respondió Violet, cruzándose de brazos para ocultar cómo sus manos temblaban—. ¿Y si esta vez lo hubieras perdido todo?
