Alas de ónix (EmpÃreo 3)
Alas de ónix (EmpÃreo 3) —No lo suficiente. —Xaden se pasó una mano por el cabello, dejando escapar un gruñido frustrado—. Si realmente me estuviera cambiando, no estarÃas aquÃ, de pie frente a mÃ, viva.
—Eso no significa que sea seguro. —Violet dio un paso hacia él, colocando una mano sobre su brazo—. Sabes que esto no terminará bien.
—¿Y qué sugieres que haga? —La mirada de Xaden se oscureció aún más, como si sus palabras despertaran una tormenta dentro de él—. ¿Que me siente a esperar mientras nos superan, mientras destruyen todo lo que conocemos?
Violet apretó los labios, luchando contra el impulso de devolverle el grito. No se trataba de quién tenÃa razón. Se trataba de encontrar una manera de salvarlo antes de que fuera demasiado tarde.
—No estoy diciendo que lo hagas solo. —Su tono fue más bajo esta vez, casi un susurro—. Pero si sigues dejando que esto te consuma, no habrá nadie que salvar.
Por un momento, el silencio fue absoluto. Solo el sonido del viento y el crujir de la nieve bajo sus pies llenaron el vacÃo. Entonces, Xaden dejó escapar un suspiro, su postura relajándose ligeramente.
—No sé si puedo detenerlo, Violet. —HabÃa algo crudo en su voz, algo que lo hacÃa parecer más humano de lo que ella habÃa visto en mucho tiempo.