Alas de sangre (Empíreo 1)
Alas de sangre (Empíreo 1) El dragón la observó por un momento más y luego, para asombro de todos, soltó un rugido que sacudió el suelo. Violet sintió que algo se encendía en su pecho, un calor extraño y poderoso. Era como si el dragón hubiera dejado una parte de sí mismo dentro de ella.
—Aceptada —anunció el capitán Riorson, sus ojos oscuros brillando con algo que podría haber sido aprobación.
Violet no tuvo tiempo de procesar lo que acababa de suceder. Todo era un torbellino de emociones, miedo y alivio mezclados con una chispa de algo nuevo: esperanza. Había pasado la primera prueba. Pero sabía que esto era solo el comienzo.
Mientras el dragón negro se alejaba, levantó la cabeza hacia el cielo y rugió una vez más, como si anunciara al mundo que había encontrado algo digno. Por primera vez, Violet sintió que tal vez, solo tal vez, tenía una oportunidad de sobrevivir.