La Magia
La Magia Elige una piedra agradable al tacto y colócala junto a tu cama. Cada noche, antes de dormir, sostenla y piensa en lo mejor que ocurrió ese día. Agradece ese momento con profundidad, diciendo “gracias”.
Selecciona tres personas importantes en tu vida. Escribe cinco razones por las que agradeces a cada una. Si puedes, míralas a los ojos (en persona o en una foto) y diles mental o verbalmente: “Gracias, [nombre]”.
Haz una lista de partes de tu cuerpo o funciones de tu organismo que valoras: tus ojos, tu respiración, tus piernas, tu energía, etc. Agradécelas sinceramente, incluso si no están en su mejor estado.
Cada vez que recibas dinero —aunque sea una pequeña suma—, di “gracias” con sentimiento. Agradece también cuando pagues algo. Visualiza que cada moneda y billete vuelven a ti multiplicados.
Pon notas, recordatorios o imágenes con la palabra “gracias” en lugares visibles: el espejo, el fondo de pantalla, la agenda, el refrigerador. Úsalos como disparadores de gratitud durante el día.
