Cartas a un joven poeta
Cartas a un joven poeta Finalmente, en lo que se refiere a mis libros, me gustaría enviarle a usted todos los que pudieran alegrarle de alguna manera. Pero soy muy pobre y mis libros, una vez publicados, no me pertenecen. Yo mismo no me los puedo comprar y, como muy a menudo quisiera, regalarlos a aquellas personas que pudieran amarlos.
Por eso le copio a usted en una nota el título y editorial de mis libros publicados últimamente (los más recientes, porque, en total, han visto la luz unos doce o trece) y tengo que dejar en sus manos, querido señor, que, cuando tenga la oportunidad, encargue alguno de ellos.
Sé que mis libros se sentirán a gusto con usted.
Con mis mejores deseos.
Suyo,
Rainer Maria Rilke