Poemas a la noche
Poemas a la noche Escúchame, no voy a tolerar que un solo hombre se quede.
Escribe lo siguiente:
que atravesando el polvo de su cuerpo,
arrojaré a los hombres hacia el disco,
hacia la obra o hacia la mujer:
y a las mujeres las quiero como a las hojas.
Tan sólo con el niño hago una pausa,
de manera que todo el tronido disperso
se acumule en su oreja semejante a una concha.
Mira este sitio estrecho y escondido
en que ordeno el tumulto de mis mundos:
procede en él lo que desaparece.
Munich, noviembre de 1915