Poemas a la noche
Poemas a la noche tornadas maravilla, como en Dios.
Y nosotros…, nosotros ya de niños
arrancados del monte,
angulosos los filos, aunque a veces quizás
bellamente esculpidos.
Mores de los solares más profundos: vosotras,
vosotras, las amadas por raíces
y de Eurídice hermanas,
del sagrado retorno siempre llenas,
tras el hombre que asciende.
Oh por nosotros mismos ofendidos: nosotros,
ofendidos primero a voluntad
y más tarde ofendidos a la fuerza.
Nosotros, como armas que velasen
el sueño de la ira.
Y vosotras que sois casi refugio, donde
nadie ofrece refugio.
Como árbol que entrega su sombra para el sueño
es pensar en vosotras
dentro de los delirios del hombre solitario.
Venecia, verano de 1912 - Muzot, febrero de 1922 Ámbito de las Elegías de Duino