Poemas a la noche
Poemas a la noche Frente a la primera, segunda y tercera sección, que son una demanda, la cuarta sección del poema, escrita en fechas posteriores, es, en cambio, una respuesta; respuesta consistente en una orientación hacia la intimidad y el recuerdo, lo acontecido, lo percibido. El cuarto poema se vuelve hacia sí mismo e invierte la dirección del derramamiento de las tres primeras secciones. Del desbordamiento «hacia» Dios, a la construcción en lo humano, al crecimiento interior: la renuncia expresa a toda ayuda externa y el regreso sobre sí mismo y sobre las propias posibilidades en una construcción que da sentido y proyección futura a toda la percepción anterior: ésa es la estructura de las «Improvisaciones» y es al mismo tiempo un pequeño resumen de las Elegías de Duino. Esa especie de sueño al que conmina el cuarto poema es la llegada a una suerte de encierro consigo mismo: la creación de una concha cuya materia prima estuviera constituida por los propios recuerdos: en este sentido véase el poema «Endimión». La ansiedad por la «autonomía» es una constante en la escritura del Rilke maduro y no en vano una de las características esenciales del ángel-Narciso.