Periodismo. Primera parte
Periodismo. Primera parte Lectorcita:
Por fuerza debes de conocer al compadre pobre, aunque quizá nunca, por pobre, ha llamado tu atención. Don Modesto, que casi siempre lo es, ni viste con elegancia, ni lleva un traje ridículo, que sus ropas son como la túnica milagrosa, ni viejas nunca, ni jamás a lo que parece y refieren los más sabios cronistas, han sido nuevas.
Nadie sabe de qué vive el compadre pobre y su familia, es así como si dijéramos, una cosa tan misteriosa como un ministro de Hacienda, que se deja sentir, pero que pocos conocen, y que ninguno encuentra jamás en la calle.
Don Modesto es compadre, no porque tenga ningún vínculo espiritual con los que le dan este nombre, sino porque él habla siempre de un compadre suyo, que generalmente es de los que vegetan en las altas regiones del poder, y de aquí se viene el que poco a poco todos le llamen el compadre, es decir, don Modesto (alias) el compadre.
