Periodismo. Primera parte
Periodismo. Primera parte Si llegara a reunirse cuanto sobre el matrimonio se ha escrito, en pro o en contra, de seguro que podría formarse una biblioteca mayor que la de Alejandría, que prestara alimento a las llamas, no muchos meses como aquélla, sino muchos años.
«Más vale casarse que abrasarse», dijo San Pablo; como quien dice, más vale recibir un palo que una cuchillada; y de los males, el menor se debe elegir, pero eso va en gustos; que el apóstol dio el consejo pero no el ejemplo, y no se casó, según dijo porque así estaba él mejor, que ya desde entonces se sabía aquello de que el buey solo bien se lame.
La sociedad necesitaba un correctivo, porque el hombre podía inventar la verdadera felicidad. Todo tiene su correctivo.
Para los vegetales que amenazan invadir toda la tierra, se inventaron los insectos que los devoran.
Para los insectos que se multiplican escandalosamente, se formaron los pájaros, que se los comen. Para los pájaros, las aves de rapiña.
Para éstas el hombre (que es correctivo general).
Los ratones nos arruinarían; pero la Providencia inventó al gato.
El hombre fue formado para todo y contra todo.
Pero ¿y contra el hombre?
Contra él se inventó el matrimonio.
