Periodismo. Primera parte
Periodismo. Primera parte Una cuestión muy importante se ha debatido en estos días entre los periodistas y los hombres de la política; se trata de un periodista llevado ante un tribunal del fuero común.
Trataremos la cuestión en abstracto, y procurando encerrarla en los límites de un editorial de periódico, a pesar de que la materia presta para escribir no varios artículos, sino un libro entero.
La prensa ha sido considerada en Francia como un cuarto poder, y uno de los hombres más distinguidos de Inglaterra ha dicho: «nosotros gobernamos seis meses con el Parlamento y seis meses con la prensa».
En todo país organizado liberalmente, aunque no sea bajo el sistema democrático, la libertad de la prensa es una de las más preciosas garantías, y es no sólo la más útil sino la mas necesaria de las libertades públicas, «quitadnos —dice un publicista— todas las libertades, pero dejadnos la de la prensa, con ella volveremos a conquistar las otras».
Pero la libertad de la prensa debe tener un límite como todas las cosas del mundo, y nunca debe llegar ella a un punto en que esa libertad del hombre ofenda a la sociedad en general, y exponga a los individuos a ataques que vienen amparados por la égida de esa misma libertad.
